
Los 10 destinos imprescindibles que debes visitar en Noruega todo el año
Noruega es un país mágico que destaca por sus vibrantes zonas urbanas, imponentes fiordos, fascinantes auroras boreales y remotas aldeas al norte del Círculo Polar Ártico. A lo largo de todo el año, este destino ofrece a los turistas mil y una experiencias que ver y disfrutar.
De acuerdo con Visit Norway, los visitantes pueden empaparse de su cultura y deleitarse con rica gastronomía probando mariscos frescos de primera calidad, además de conocer ciudades cosmopolitas y encantadoras regiones.
Si tienes planeado viajar para disfrutar al máximo de estos paisajes, en INVERTOUR te presentamos una lista de los 10 destinos que no te puedes perder si buscas unas vacaciones realmente inolvidables.
¿Qué destinos puedes visitar en Noruega?
Ya sea invierno o verano, estos rincones cuentan con actividades únicas que enamoran a cualquier viajero. ¡Toma nota!
Oslo y sus alrededores
Oslo es una ciudad encantadora donde los visitantes pueden descubrir barrios modernos con un toque peculiar, disfrutar de saunas flotantes, asistir a un calendario repleto de eventos y recorrer nuevos museos y puntos de interés cultural.
Gracias a su acceso directo al fiordo de Oslo y a los extensos bosques que la rodean, la capital noruega ofrece una combinación perfecta entre vida urbana y naturaleza. Aquí es fácil pasar de una exposición en el centro a actividades al aire libre, como ciclismo, senderismo o incluso esquí en algunas de las mejores estaciones del país.
En las cercanas zonas de Østfold y Vestfold se encuentra un sinfín de localidades costeras como Fredrikstad o Tønsberg, ideales para explorar la historia y la vida marítima de la región. A tan solo una hora en coche desde Oslo está Hadeland, un nuevo destino artístico que destaca por el Museo Kistefos y su espectacular sala de exposiciones The Twist.
Tromsø y el reino de las auroras boreales
Conocida como la capital del Ártico, Tromsø es uno de los mejores lugares para los “cazadores de auroras”, quienes pueden observar este fenómeno en su máximo esplendor. También es un punto ideal para admirar el sol de medianoche y para el avistamiento de ballenas.
La región da además condiciones perfectas para practicar esquí de travesía en la zona de Lyngenfjord, conocer de cerca la cultura sami en destinos como Karasjok o Alta, y llegar hasta el remoto Cabo Norte, el punto más septentrional de Europa al que se puede acceder por carretera.
Lofoten y Narvik
Las islas Lofoten y el archipiélago de Vesterålen destacan por montañas escarpadas, fiordos luminosos, aldeas pesqueras y playas de postal, además de fenómenos naturales como auroras boreales y el sol de medianoche. Visitar estos destinos fuera de la temporada alta, especialmente después del verano, permite evitar las mayores concentraciones de turistas.
En el norte, Narvik hay excelentes condiciones para el senderismo y el esquí, mientras la región de Helgeland, más al sur, sorprende con la ruta Kystriksveien, considerada una de las carreteras panorámicas más hermosas del mundo.
Bergen y los fiordos occidentales
Bergen, la segunda ciudad más grande, combina patrimonio histórico —como el barrio de Bryggen— con una vibrante escena cultural y gastronómica. Entre sus principales atractivos destacan el museo KODE, sus callejuelas adoquinadas y las vistas desde las montañas que la rodean.
La ciudad es además la puerta de entrada a fiordos emblemáticos como el Sognefjord y el Hardangerfjord, y punto de partida del panorámico tren de Flåm. Para actividades al aire libre, Voss y Nordfjord son opciones ideales.
El fiordo de Geiranger y el Noroeste
Ålesund, es el punto de partida ideal para explorar el Noroeste de los fiordos noruegos, hogar del famoso Geirangerfjord y la Cascada de las Siete Hermanas, protegidos por la Unesco.
Åndalsnes, capital del alpinismo, permite acceder a la carretera Trollstigen, la del Atlántico y al pintoresco tren de Rauma. En la región también destacan Molde, por su festival de jazz, y Kristiansund, famosa por el clipfish.
Stavanger y alrededores
Stavanger, la ciudad más grande del suroeste, combina gastronomía de primer nivel, casitas de madera, arte urbano y un ambiente multicultural. Es además la puerta de entrada al fiordo Lysefjord y a Preikestolen, la famosa roca del púlpito.
En la costa, la región de Jæren tiene extensas playas ideales para surf y kitesurf, mientras que la carretera del mar del Norte conduce a encantadores pueblos costeros, como Sogndalstrand.
Trondheim y Trøndelag
La región de Trøndelag, es un auténtico paraíso para los apasionados de la gastronomía, pues fue nombrada Región Europea de la Gastronomía en 2022.
En Trondheim, ciudad universitaria y capital regional, se puede disfrutar de experiencias culinarias que van desde restaurantes Michelin hasta cafés y bares de moda, además de recorrer la catedral de Nidaros a través de los caminos de peregrinación de San Olav.
La región cuenta con pesca, ciclismo, senderismo y esquí, así como rutas panorámicas como la Ruta Dorada en Innherred, la histórica ciudad minera de Røros y las montañas de Dovrefjell, donde habitan bueyes almizcleros.
Kristiansand y el Sur de Noruega
El Sur de Noruega ofrece playas, miles de islas y más horas de sol que casi cualquier otra región. Localidades costeras como Risør, Arendal o Mandal destacan por sus callejuelas y casas de madera, mientras el valle de Setesdal conserva el folclore tradicional.
Kristiansand, la ciudad más grande del Sur, posee su casco antiguo Posebyen, pescado fresco, festivales y playas urbanas, además del popular zoo y parque de atracciones Dyreparken. A pocos kilómetros, el faro de Lindesnes, el punto más meridional del país, alberga el restaurante subterráneo Under, el mayor de su tipo en el mundo y con estrella Michelin.
Valles y montañas del Este de Noruega
El Este combina bosques, valles y mesetas montañosas, ideales para actividades al aire libre durante todo el año. Sus estaciones de esquí —Geilo, Trysil y Hemsedal— tienen también rutas de ciclismo y bicicleta de montaña en verano.
Destinos como Valdres, Hallingdal, Lillehammer, Gudbrandsdalen y Telemark son perfectos para familias, con parques, granjas y senderos, mientras que los parques nacionales de Dovrefjell, Jotunheimen y Rondane permiten practicar senderismo, rafting, escalada y otras aventuras.
Las islas Svalbard
Situadas en el océano Ártico entre Noruega y el polo norte, brindan paisajes salvajes y actividades al aire libre durante todo el año. Es posible conducir trineos tirados por perros, explorar cuevas de hielo, hacer safaris en motonieve o admirar auroras boreales.
El archipiélago alberga miles de osos polares y unos 3 mil habitantes, concentrados en Longyearbyen, un colorido centro urbano con oferta cultural, restaurantes y bares de nivel internacional.

