
De Estados Unidos a Japón: los mejores destinos para ciclistas ¡llévate tu bike!
Cada vez más viajeros están marcando nuevas tendencias en el turismo. Actualmente, el deporte y el bienestar se han convertido en algunos de los principales motivos por los que las personas deciden desplazarse y descubrir nuevos destinos.
El ciclismo se ha consolidado como un estilo de vida entre los aficionados al deporte que prefieren explorar el mundo sobre dos ruedas.
Además de ser una actividad sustentable, existen lugares que sobresalen por ofrecer rutas excepcionales para los amantes de la bicicleta.
De acuerdo con Booking.com, durante 2025 el 19 % de los turistas buscó realizar un viaje activo. Si formas parte de este grupo, en INVERTOUR te presentamos algunos destinos ideales para practicar ciclismo.
Lago Tahoe, Nevada
Un verdadero paraíso para los ciclistas, el lago Tahoe brinda a los visitantes caminos alpinos sinuosos que recorren picos de la Sierra Nevada cubiertos de nieve.
Reconocido como una “comunidad amigable con la bicicleta”, Tahoe dispone de senderos exclusivos y carriles claramente señalizados, lo que permite a pedalistas de todos los niveles disfrutar del entorno, desde trayectos familiares hasta rutas individuales más exigentes. También es muy sencillo rentar una bicicleta en la zona.
Quienes practican ciclismo de carretera pueden poner a prueba su resistencia en el legendario circuito de 14 millas (22,5 km) del Flume Trail, haciendo una pausa para tomar café en alguno de los numerosos pueblos a orillas del lago.
Patagonia, Chile
Practicar ciclismo en la Patagonia tiene menos relación con la velocidad y más con el disfrute del paisaje. Situada en el extremo sur de América del Sur, esta región permite recorrer extensos caminos abiertos que atraviesan valles glaciares, el lago turquesa de Torres del Paine y las formaciones montañosas que rodean el archipiélago de Tierra del Fuego.
La Carretera Austral (Ruta 7), una de las rutas ciclistas y de senderismo más reconocidas de la zona, se extiende por más de 1,200 km desde Puerto Montt y serpentea entre selvas templadas, volcanes, lagos y glaciares, combinando tramos pavimentados y de terracería.
Tras descender de la bicicleta, vale la pena visitar la pintoresca ciudad de montaña de El Bolsón, recorrer su animada feria callejera con más de 200 puestos y degustar productos y artesanías locales, como relojes de cuco artesanales y artículos de cuero.
Stavanger, Noruega
Stavanger es una apacible y elegante ciudad costera ubicada en el suroeste de Noruega, donde ciclistas y residentes conviven en perfecta armonía escandinava.
La región cuenta con carreteras enmarcadas por fiordos y valles de tonos esmeralda, así como rutas panorámicas que ascienden hacia Lysefjord y el imponente acantilado de Preikestolen.
Los pedalistas más experimentados pueden enfrentarse a la célebre subida de Lysebotn, famosa por sus 27 curvas cerradas talladas en la roca. Para recorridos más tranquilos, es posible avanzar a lo largo de la costa más allá de Sola Beach, disfrutando de amplias vistas al mar y la compañía de aerogeneradores.
Hokkaido, Japón
Considerada una de las experiencias ciclistas más subestimadas de Japón, recorrer Hokkaido en bicicleta destaca por su inmensa belleza natural y sus caminos silenciosos. En esta frontera norte del país, las carreteras son amplias, los paisajes impactantes y el tránsito vehicular casi inexistente.
El trayecto permite pasar junto a los campos de lavanda de Furano antes de ascender por suaves pendientes volcánicas en el Parque Nacional Daisetsuzan, donde el aire es puro y refrescante. Desde la ruta costera alrededor de la península de Shakotan —un recorrido de 30 km— hasta el circuito ciclista del lago Toya, que ofrece vistas volcánicas complementadas con desvíos hacia aguas termales, cada paseo en Hokkaido resulta distinto.
Anakiwa, Marlborough, Nueva Zelanda
Situada en el extremo norte de la Isla Sur de Nueva Zelanda, Anakiwa es conocida por su frondosa vegetación nativa, bahías de aguas turquesa y su atractivo para los aficionados al ciclismo y las actividades al aire libre. Este poblado costero se localiza en la entrada oriental de la pista Queen Charlotte, una ruta recomendada para ciclistas experimentados que se extiende por 73,5 km a lo largo de un sendero ondulado, con elevaciones que van desde el nivel del mar hasta los 400 metros.
Para recorridos familiares o caminatas más relajadas, el Link Pathway hacia Picton ofrece un trayecto suave, mientras que el circuito de Kenepuru Road presenta vistas desde las crestas, donde las ovejas suelen ser el único obstáculo. Para conocer la zona desde otra perspectiva, el Davies Bay Walk atraviesa un bosque antiguo y conduce a playas aisladas ideales para nadar o disfrutar de un picnic.
Isla del Cabo Bretón, Canadá
Ubicada en el extremo oriental de Nueva Escocia, la isla de Cabo Bretón ha forjado discretamente una reputación como destino predilecto para los ciclistas. El icónico Cabot Trail, la ruta más famosa de la isla, es un circuito espectacular de desvíos, acantilados costeros y ascensos exigentes que retan incluso a los deportistas más experimentados.
No obstante, el verdadero encanto de Cape Breton reside en la diversidad de trayectos disponibles, aptos para todo tipo de público, desde entusiastas profesionales hasta ciclistas recreativos. El sendero costero Celtic Shores recorre comunidades pesqueras acadias y playas azotadas por el viento, donde el tráfico suele limitarse a aves marinas. Los más ambiciosos pueden optar por el circuito del Valle de Margaree, un recorrido pastoral entre tierras agrícolas onduladas y ríos serenos.


