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China reinventa los viajes de negocios

Durante muchos años el país asiático ha despertado interés por su legendaria cultura y escenarios fuera de serie, pero el turismo de negocios lo miraba con cautela. Sin embargo, posee una fortaleza que lo hace apto pues no sólo es extraordinario, también está muy bien conectado y puede ser un escenario versátil para el sector MICE.

Lo que diferencia a China no es únicamente la calidad de sus centros de convenciones o la presencia de cadenas hoteleras globales. Es la posibilidad de construir experiencias que van mucho más allá del recinto. Un programa puede incluir una sesión de trabajo en instalaciones de última generación y, al día siguiente, una visita a los Guerreros de Terracota, un recorrido por la Gran Muralla o un encuentro con pandas en su hábitat natural.

Top 6 de destinos MICE

Si lo que buscas es crear eventos fuera de serie, los siguientes destinos ofrecen herramientas poderosas para integrarlos en viajes de negocios, que fácilmente los convertirán en bleishures:

1- Hunan aporta los paisajes de Zhangjiajie, que en otoño tardío adquieren un aspecto rojizo por los arces rojos y gingkos entre picos de arenisca de cuarzo; inspiraron las montañas flotantes de Avatar. Es apto para practicar el turismo rural en Xiangxi, donde podrás visitar el sitio de Tusi de Laosicheng, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO con 800 años de historia.

Prueba: La cocina de Changsha, conocida por sus sabores picantes y sabrosos como la cabeza de pescado con chile picado y el tofu apestoso.

2- Guangxi, es una provincia de paisajes dramáticos. Imperdible un crucero en balsa de bambú por el río Li que te llevará a disfrutar las vistas de la colina de los nueve caballos. Mientras que el paseo por el río Yulong, conocido como el hermano tranquilo, atraviesa arrozales y picos kársticos; por cierto, los barqueros cantan canciones folclóricas mientras reman. No te vayas sin tomar una foto desde la colina de la trompa del elefante.

Prueba: Los fideos de arroz de Guilin, un plato típico con caldo de huesos, res estofada, cerdo crujiente, bambú encurtido y chile. El té de aceite, es una bebida tradicional ligeramente amarga servida con cacahuates fritos y arroz inflado.

3- Jiangsu suma la elegancia de sus ciudades históricas y los 108 jardines clásicos de Suzhou; los cuatro más famosos representan distintas dinastías. Encontrarás la histórica puerta Panmen, la única doble de agua y tierra que se conserva en el país, que permite subir para ver el canal antiguo. La muralla Ming te fascinará por sus 25 km de extensión, es la más larga en el mundo de ladrillo, la parte más escénica se ubica cerca del lago Xuanwu y Taicheng.

Prueba: Pato salado de Nankín, icónico de la ciudad con una textura tierna y jugosa. El pez mandarín en forma de ardilla es el plato más famoso, crujiente por fuera y tierno por dentro, bañado con salsa agridulce.

4- Sichuan combina modernidad urbana con paisajes milenarios y la gastronomía más picante del país. La parada obligada es la base de investigación de cría de pandas gigantes, donde los podrás ver jugar, comer y descansar; lo ideal es visitarlo temprano, cuando están más activos. Aprecia el gran Buda de Leshan, que mide 71 metros y fue tallado en piedra hace más de 1200 años, es el más grande del mundo. La experiencia es magnífica al bajar las escaleras que lo bordean. Jiuzhaigou, es un valle declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO con lagos de colores intensos, cascadas que caen como velo de seda y bosques que cambian de color con las estaciones.

Prueba: Mapo tofu, cocinado con pasta de frijoles fermentada, carne picada, pimienta de Sichuan y aceite de chile rojo. Pollo Kung Pao, salteado con cacahuates crujientes, chiles, especias y una salsa agridulce.

5- Pekín, no sólo ofrece instalaciones de última generación, alberga la Gran Muralla y la Ciudad Prohibida. Tienes que tomar una clase de tai chi matutina en el Templo del Cielo. Para explorar su cultura dirígete al Museo del Gran Canal & Centro de Arte de Pekín, Museo de Arte Nanchizi, Templo Fahai, que alberga murales de la dinastía, y las tumbas Ming, donde descansan 13 emperadores.

Prueba: Un banquete local de Huairou, que incluye trucha arcoíris, esturión, entre otros ingredientes, que se sirve en ocho platos y ocho cuencos. En la calle gastronómica de Xianyukou disfruta bocadillos tradicionales de Pekín.

6- Shaanxi aporta el peso de la historia imperial. Es el hogar de los guerreros de Terracota, ¿Sabías que cada uno de los 8 mil soldados tiene una expresión y postura con historia? Lo ideal es visitar el sitio temprano para evitar aglomeraciones. También tiene la Muralla de la ciudad de Xi’an, la mejor conservada de China, se pueden alquilar bicicletas para hacer el recorrido. Además, ofrece excursiones de un día al monte Hua al que se puede llegar en el tren de alta velocidad.

Prueba: El yangrou paomo, un estofado de cordero en el que se trocea pan en el cuenco, es una experiencia interactiva y los fideos youpo mian, muy anchos, elaborados a mano y servidos con aceite de chile y sésamo.