American Airlines y Boeing completan el primer intercambio de tren de aterrizaje en un 737 MAX
American Airlines y Boeing completaron el primer intercambio de tren de aterrizaje en un Boeing 737 MAX, un proceso que marca la expansión de este programa de mantenimiento hacia la generación más reciente de aviones de pasillo único del fabricante estadounidense.
La operación permitió validar un modelo que Boeing ya utilizaba en otros equipos y que ahora llega al 737 MAX. La idea es entregar conjuntos de tren de aterrizaje principal y delantero completamente reacondicionados, certificados y listos para instalar, con el fin de reducir el tiempo que una aeronave permanece fuera de servicio.
Para las aerolíneas, este esquema también puede simplificar la gestión de repuestos y evitar la compra o almacenamiento de componentes cuyo costo suele ser alto.
¿Qué hizo American Airlines en este primer intercambio?
En el caso de American Airlines, Boeing suministró los conjuntos reacondicionados y certificados del tren de aterrizaje principal y delantero, además de los kits de instalación correspondientes. Las ruedas, neumáticos y frenos quedaron fuera del paquete.
El proceso incluyó revisión técnica, documentación, certificación y entrega del equipo listo para su montaje.
Con este primer caso, Boeing confirmó que su modelo de intercambio puede aplicarse de forma consistente a la flota 737 MAX.
William Ampofo, vicepresidente sénior de Piezas, Distribución y Cadena de Suministro de Boeing Global Services, explicó que la ampliación del programa permite a los operadores reducir tiempos de inactividad, controlar costos y coordinar el mantenimiento mayor con las necesidades de operación.
¿Qué ventajas ofrece este sistema?
El Programa de Intercambio de Trenes de Aterrizaje ofrece una alternativa a las revisiones prolongadas en sitio.
En lugar de retirar el componente de una aeronave y esperar a que complete todo su proceso de reparación, el operador puede recibir previamente un conjunto certificado y listo para instalar.
Esto permite reducir el tiempo que el avión permanece inmovilizado y también disminuye la necesidad de conservar inventarios propios de repuestos.
Boeing se encarga de la revisión técnica, la incorporación de boletines de servicio, la certificación y la coordinación con proveedores.
Tras el intercambio con American Airlines, Boeing prepara una expansión de capacidad a nivel global. La compañía trabaja con socios certificados de mantenimiento, reparación y revisión, conocidos como MRO, para aumentar la disponibilidad geográfica del servicio y reducir los tiempos de entrega.
Entre las prioridades a corto plazo están ampliar el inventario compatible con el 737 MAX, ofrecer espacios de intercambio anticipado cerca de las operaciones de los clientes y medir los beneficios relacionados con costos y tiempo fuera de servicio.
Para American Airlines, este primer intercambio representa un avance dentro de la gestión técnica de su flota 737 MAX. Para Boeing, funciona como una validación del programa antes de extenderlo a más operadores y más aeronaves de esta familia.


