
Un viaje al mundo color de rosa
By Alma Travelista
La naturaleza surrealista y, en algunos casos, el toque artístico del hombre, han forjado tesoros bañados de rosa, que transformarán por completo tus próximas travesías.
¿Qué tal descubrir esos mágicos lugares en febrero, el mes del amor y la amistad? Al visitar estos destinos, le darás un nuevo enfoque a tus odiseas, mientras te sorprendes con maravillosos paisajes teñidos de un rosa vibrante.
Petra, Jordania
Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, fue excavada y esculpida en roca; encierran monumentales tumbas, templos y fachadas. Tiene ese tono rosado gracias al proceso geológico entre la arena ferruginosa, el oxígeno y el agua, que convierten a la piedra en rosa y roja. Será uno de los destinos más codiciados para el 2026, pues batió récords al recibir 3 mil 986 visitantes diarios durante 2025.
Sigue presentándose el maravilloso espectáculo de Petra de Noche, que invita a un viaje excepcional por la también llamada “ciudad perdida”, a la luz de las velas; fusiona un show de luz, sonido y narraciones. Te sorprenderá su Altar de los Sacrificios en la cima de una montaña.
Pantai Merah, en Indonesia
Se trata de una playa rosa, en el Parque Nacional de Komodo. Su arrecife de coral alberga foraminíferos; al morir, sus conchas rojas caen al fondo del océano, con el tiempo son aplastadas y, al mezclarse con la arena blanca, le dan ese tono rosado.
Apta para dar largas caminatas y observar los dragones de Komodo. Además de nadar, esnorquelear o andar en kayak. Se proyecta como uno de los destinos más visitados en 2026; por ello, sólo recibirá mil visitantes por día, con una preinscripción obligatoria.
Jaipur, India
Es la capital de Rajastán y en 1876 el maharajá Sawai Ram Singh I ordenó pintar toda la ciudad de rosa, para recibir al Príncipe de Gales. En 1877 se aprobó una ley para que todos los edificios tengan ese tono. Las búsquedas para conocerla han aumentado un 107 % en este 2026, de acuerdo con Skyscanner.
El Hawa Mahal, es decir, El Palacio de los Vientos, te seducirá con su fachada en forma de panal con balcones. El fuerte Amber, un laberinto de villas interconectadas y jardines rodeados de fuentes ornamentadas te cautivarán. Un paseo en globo aerostático te dejará ver la ciudad rosa al amanecer.
Chott el Djerid, Túnez
La salina más grande del desierto del Sahara, con una superficie de 5 mil a 7 mil km2. Rosada por la sinergia biológica y química que se genera entre las algas halófilas y microorganismos durante la evaporación. Es tan espectacular que fue incluida en la primera película de Star Wars.
Disfruta del Ultra Mirage El Djerid, el 3 de octubre, una carrera de una sola etapa que atrae a más de 500 corredores de 27 países. Una caminata guiada, por la tarde, te dejará ver cómo se forman las rosas del desierto.
Parque Takinoue, Japón
Es como una alfombra rosa, cubierta por millones de flores de shibazakura, en vibrantes tonos rosa, magenta, morado y blanco. Creada en 1956 con solo una caja de semillas, cada año se utilizaron más semillas para cubrir toda la ladera.
Uno de los jardines más grandes de Japón con 100 mil m2 despide una fragancia dulce e intensa, de la flor.
Visítalo entre mayo y junio cuando está en su máxima floración y disfruta el Festival del Phlox Musgoso de Takinoue.
Lago Hillier, isla Middle
Rodeado de un bosque de eucaliptos, ubicado en Australia occidental. Adquiere esa tonalidad rosado chicle por la microalga Dunaliella salina, que produce betacaroteno para protegerse de los rayos UV, en conjunto con bacterias halófilas.
El acceso es restringido. La mejor forma de apreciarlo es desde un helicóptero; el escenario contrasta con el azul turquesa del océano Índico. Combina tu excursión con visita a Lucky Bay, en el Parque Nacional Cape Le Grand, famoso por sus canguros.
Enrosadira, los Dolomitas
Impresionante en los Alpes italianos. Producido por la composición de las rocas de carbonato de calcio y magnesio de los Dolomitas y la dispersión de la luz sobre el horizonte. Al amplificarse la luz, parece que un manto violeta y rosa las cubre.
El otoño es ideal para apreciar el fenómeno, aunque en invierno parece teñir la nieve de un tono pastel, creando un apariencia de algodón de azúcar. Para verla al amanecer realiza senderismo a las Tres Cimas de Lavaredo. Si prefieres el atardecer, sube en teleférico hasta los 2 mil 500 m y después de una corta caminata, lo verás en Sassolungo. En 2026 co-organiza los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina.
Ver el mundo color de rosa, es una forma diferente de viajar.


