
Real de Catorce, Pueblo Mágico de SLP: qué ver y qué hacer en este destino del desierto
En el semidesierto de San Luis Potosí se encuentra Real de Catorce, un destino que conserva la memoria de su pasado minero y una atmósfera que parece suspendida en el tiempo. Este Pueblo Mágico de SLP se levanta entre cerros, túneles y calles empedradas que remiten a los años en los que la plata marcó el ritmo de la región. Hoy, su identidad se construye entre historia, misticismo y naturaleza.
El acceso se realiza a través del Túnel de Ogarrio, una obra de más de 2 mil 300 metros que atraviesa la montaña. Cruzarlo a pie permite descubrir detalles poco visibles desde un vehículo, como pequeñas capillas y muros de piedra que forman parte del relato del lugar. Al salir del túnel, el paisaje cambia de inmediato y el pueblo aparece con una calma poco común.
Uno de los elementos que refuerza su carácter enigmático es su cercanía con Wirikuta, territorio sagrado para el pueblo wixárika. Esta relación ha influido en la presencia de arte huichol en calles y comercios, donde es posible adquirir máscaras de chaquira, atrapasueños y piezas elaboradas con técnicas tradicionales. Cada objeto refleja una conexión espiritual con el entorno.
Real de Catorce, más que un pueblo fantasma
Explorar los alrededores es parte esencial de la visita. Los caballerangos, guías certificados, ofrecen recorridos a caballo por antiguas minas, el pueblo fantasma, el Cerro del Quemado y diversos puntos de la Sierra de Catorce. Estas rutas permiten conocer la dimensión histórica del sitio y apreciar el paisaje desde otra perspectiva. Otra opción es subir a un willy, vehículo 4×4 que recorre caminos irregulares y miradores naturales.
Uno de los momentos más recomendables ocurre al atardecer. Desde el Divisadero, al que se accede caminando desde el panteón, el sol desciende entre montañas y transforma el color del desierto. Es un punto clave para observar el entorno y entender la relación entre el pueblo y el territorio.
La Plaza Hidalgo concentra buena parte de la vida local. Su quiosco de hierro, instalado en 1927, marca el centro del pueblo y funciona como punto de encuentro. Alrededor se ubican cafés, tiendas y guías que ofrecen recorridos. Muy cerca, la Estación Catorce recuerda la llegada del ferrocarril en 1888 y conecta con rutas ideales para fotografía de paisaje.
Real de Catorce forma parte de los seis Pueblos Mágicos de San Luis Potosí y destaca por su carácter silencioso, su historia minera y su vínculo con tradiciones ancestrales. Es un destino que se recorre sin prisa y que propone una experiencia distinta dentro del turismo cultural y de naturaleza en México.


