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Gansos blancos llenan el cielo de Québec en primavera.

Migración de gansos blancos en Québec: cuándo y dónde ver este espectáculo natural

En Québec, uno de los fenómenos naturales que fascinan tanto a residentes como a visitantes extranjeros es la Migración de gansos blancos, un acontecimiento que brinda un escenario incomparable durante la primavera.

Desde mediados de abril hasta finales de mayo, el cielo de Québec se llena con el paso de aproximadamente 600 mil majestuosas aves blancas. Los observadores pueden presenciar una verdadera tormenta de plumas, donde estas criaturas deslumbran al extender sus alas, ya sea en la llanura inundable del lago Saint-Pierre, al pie de los acantilados de Cap Tourmente o a orillas del río en Montmagny. Este fenómeno es considerado uno de los más impresionantes de la fauna canadiense.

Si en tu próxima escapada deseas conectar con la naturaleza y contemplar de cerca este tipo de maravillas, en INVERTOUR te recomendamos los sitios imprescindibles en Québec para presenciar la migración de gansos blancos. ¡Toma nota!

El lago Saint-Pierre, en Baie-du-Febvre

El lago Saint-Pierre es un destino indiscutible para admirar estas magníficas aves en primavera. A solo 1 h 30 de la ciudad de Montréal, el municipio de Baie-du-Febvre se transforma en un refugio privilegiado para los gansos que descansan y recargan energías antes de continuar hacia la Tierra de Baffin. Situado en el corazón de la región de la biósfera del lago Saint-Pierre, reconocida por la UNESCO, este lago ofrece un hábitat seguro donde las aves recuperan fuerzas.

A lo largo de la ruta 132 existen observatorios ornitológicos habilitados solo durante la migración. Se recomienda a los visitantes no perturbar el entorno natural y permanecer dentro de las zonas acondicionadas para la observación.

Cap-Tourmente

Cap Tourmente es otra parada imprescindible, ya que también recibe a estos visitantes plumíferos. A apenas 40 minutos del casco antiguo, el río se encuentra con un acantilado formando un paisaje impresionante. Las orillas se convierten en un banquete natural para las aves, que se revuelcan en el barro para alimentarse de los rizomas del escirpo pinchudo, una planta esencial para completar su largo viaje, y se internan en tierra firme para devorar gramíneas.

Con la ayuda de un guía los visitantes pueden descubrir los secretos de la vida de los gansos. Si en primavera no pudiste asistir, hay una estación de vigilancia activa también en otoño, donde se realiza el anillado de las aves y se aprovecha la experiencia de los investigadores locales para conocer más de las más de 180 especies que habitan la región.

Los senderos accesibles permiten planificar excursiones de entre 2 y 4 horas de duración.

Montmagny

Considerada la capital del ganso blanco, aquí los aventureros pueden observar una auténtica migración en masa. Durante la primavera, estas aves se concentran en los pastizales de las tierras agrícolas que bordean el río San Lorenzo. Recomendamos visitar el parque de Marais o la cuenca y cataratas de Montmagny, especialmente con marea alta, para contemplar este espectáculo único.