
El golf: un viaje interior que se juega al aire libre
por Octavio Hernández, CEO Discover the World
Después de muchos años en la industria turística, he aprendido que no todos los recorridos se hacen en avión ni todas las experiencias memorables implican maletas. Algunos de los viajes más valiosos ocurren más cerca de lo que imaginamos. En mi caso, muchos de ellos han sucedido caminando un campo de golf.
Juego este deporte desde hace más de 30 años y puedo decir con convicción que ha sido un gran aliado en mi vida. No solo por los beneficios físicos evidentes, sino por algo más profundo: el equilibrio que aporta a la mente y al espíritu.
El golf, ante todo, se juega contra uno mismo. No hay reloj que apure ni marcador que grite. Cada golpe es una conversación interna, una oportunidad para ejercitar la paciencia, la honestidad y la aceptación. Aquí uno es su propio árbitro, y eso hace que valores como la veracidad y el respeto no sean opcionales, sino parte esencial. Se aprende a ganar sin arrogancia y a fallar sin excusas.
En el aspecto físico, el golf es especialmente noble con el cuerpo. Caminar varios kilómetros, cargar o empujar la bolsa, mantener la coordinación y el equilibrio, todo sucede de manera natural, sin violencia ni impacto excesivo. Además, se juega al aire libre, respirando aire puro y en contacto con la naturaleza, algo que en la vida cotidiana se vuelve cada vez más valioso.
Pero quizá uno de los grandes tesoros del golf es su dimensión social y emocional. Compartir el recorrido con otros jugadores, conversar entre golpes, sentir empatía cuando hay un mal tiro o celebrar uno bueno, genera una convivencia genuina. El campo de golf se convierte en un espacio donde se fortalecen amistades y se cultiva la empatía, tanto hacia los demás como hacia uno mismo.
No se trata de competir para demostrar algo, sino de disfrutar el proceso. De caminar, observar, respirar y estar presente. En ese sentido, el golf se parece mucho a viajar: importa tanto el trayecto como el destino.
Por eso decidí escribir sobre este tema. Si este artículo logra que algún lector se interese por probar esta actividad, o que lo vea no como un deporte exclusivo o complicado, sino como una actividad accesible y enriquecedora, habrá cumplido su propósito. En una etapa de la vida donde buscamos bienestar, equilibrio y significado, el golf puede ser, sin duda, un gran compañero de camino.

Octavio Hernández
Es un gran profesional de la industria del viaje y golfista desde hace más de 30 años. Es indiscutiblemente un ícono del turismo de México. CEO además la reconocida empresa Discover the World.





