Placer gastronómico en Chemin du Terroir, en las Laurentides: 226 kilómetros de sabores locales
El Chemin du Terroir ofrece una forma distinta de conocer las Laurentides, en Québec, a través de productores, viñedos, molinos, sidrerías y espacios dedicados a la cultura local. La ruta cuenta con más de 226 kilómetros señalizados y conecta paisajes rurales con experiencias gastronómicas que muestran la identidad de la región.
Hacer agroturismo en este recorrido no se limita a comprar frutas o verduras en un puesto de carretera. La propuesta permite conversar con artesanos, conocer procesos de producción y probar alimentos preparados con ingredientes de la zona. A lo largo del trayecto existen alrededor de 22 paradas, cerca de 20 eventos, un museo y dos parques.
Entre los productos disponibles se encuentran harina artesanal, flores, mermeladas, hidromiel, cerveza, vino espumoso, vino de hielo, sidra, carnes ahumadas y derivados del maple. El vino de hielo ocupa un lugar especial, pues se elabora con uvas que se cosechan cuando están congeladas.
¿Qué visitar en el Chemin du Terroir?
Uno de los puntos históricos es el Molino Légaré, construido en el siglo XVIII. Se trata del molino movido por agua más antiguo que todavía funciona en América del Norte. Después de la visita, los viajeros pueden adquirir harina recién molida.
Otra parada es Viñedos Rivière du Chêne, uno de los dominios vinícolas más importantes de Québec. El lugar ofrece recorridos guiados, degustaciones, picnics, encuentros gastronómicos y una jornada dedicada a la vendimia.
En Saint-Eustache y Mirabel, la manzana aparece en distintas versiones. La Magia de la Manzana cuenta con un bistró, una minigranja, actividades para niñas y niños y opciones de autorecolección de manzanas, calabazas y calabacitas durante el otoño.
¿Dónde probar miel, sidra y vino local?
Intermiel permite conocer la apicultura con equipo de protección y visitas a las colmenas. El sitio también tiene una hidromielería, una destilería y un centro de interpretación dedicado al maple.
En Les Vergers Lafrance, la manzana se transforma en pasteles, sidra helada y licores. La familia también opera una microdestilería y organiza degustaciones para los visitantes.
Vignoble Les Vents d’Ange completa el recorrido con viñedos, zona de picnic, tienda, bar al aire libre, catas y eventos. Se encuentra en Saint-Joseph-du-Lac y permite probar vinos directamente en el lugar donde se producen.
El Chemin du Terroir funciona como una ruta para comer, aprender y conocer la vida rural de las Laurentides. Sus paradas combinan patrimonio, cultura y alimentos, por lo que el viaje puede adaptarse a familias, parejas o personas interesadas en la gastronomía local.


