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Disfruta de Sevilla como un local

Desde rutas de tapas en el Mercado de Triana hasta el flamenco íntimo en Santa Cruz, Sevilla ofrece una inmersión sensorial única que combina el aroma del azahar con la autenticidad de sus peñas y clubes de jazz históricos.

Olvida los tours convencionales y prepárate para vivir un idilio para los sentidos, que no solo se inunda por el colorido de las flores en primavera, también por el jazz y el flamenco. Enamórate de su energía única.

Sevilla, en primavera, es considerada como una ciudad mágica, por diversas razones:

Primero, las temperaturas rondan entre los 18 y 26 ºC, por lo que las noches son templadas y los días no te asfixian de calor, como suele suceder en verano, que ascienden hasta los 40 ºC.

Se encuentra en plena floración, así que la ciudad está coloreada por las jacarandas y las buganvillas. Posee un aroma muy peculiar, cortesía de los naranjos amargos que florecen y disparan su esencia.

Del 21 al 26 de abril se celebra la Feria de Abril, que es esperada por los lugareños a lo largo de todo el año.

Paradas obligadas

En INVERTOUR te revelamos los secretos para descubrir y disfrutar de la ciudad como si fueras un nativo.

  • Vive las celebraciones de Semana Santa, busca un lugar emblemático en la Triana o la Macarena para presenciar las procesiones. Para reponer fuerzas, al finalizar. Prueba algunos de los dulces típicos de temporada como las torrijas y los pestiños.
  • Disfruta del aroma que despide el azahar, que ha cubierto con un manto blanco las copas de los árboles en la Plaza de España, Parque de María Luisa y Alameda Hércules.
  • Observa las vistas panorámicas de sus tejados rojos, el río Guadalquivir y las lejanas colinas de la Sierra Norte al subir a ver la puesta del sol a una terraza, por las tardes.
  • Mientras navegas en kayak por el río Guadalquivir, podrás presenciar la luz única que se apodera del horizonte al atardecer. Después toma una bebida a orillas del río en Triana.
  • Escucha jazz en vivo en un ambiente íntimo en los pequeños clubes, que se encuentran escondidos en edificios históricos. Apuesta por un cocktail o una copa de vino local.
    Por supuesto, que después de recorrer el mercado de Triana, que se ubica en un edificio histórico, prueba las tapas en los puestos informales del recinto que van desde las berenjenas con miel, las croquetas, solomillo al whisky, cazón adobado o espinacas con garbanzos.
  • Encuentra tesoros en las boutiques de Alfalfa y Santa Cruz, a la par que caminas en sus estrechas callejuelas. Hay galerías de arte y puestos de comida artesanal.
  • Apuesta por una tarde de flamenco, pero debes vivirla en una peña pequeña, con salas acogedoras y artistas apasionados. Los lugares más emblemáticos son La Perla, Casa de la Memoria y La Carbonería.
  • Compra unos bocadillos y lleva una manta para gozar de un picnic rodeado de exuberantes jardines en el Parque de María Luisa, Jardines de las Delicias o la Plaza España.
  • Únete a las cenas de los sevillanos entre las 9:00 y 10:00 de la noche. El Barrio de Santa Cruz, en pleno centro de la ciudad, alberga restaurantes cuya energía vibrante perdura hasta bien entrada la noche.