3 joyas latinoamericanas por descubrir
El auge del turismo de experiencias transformará la industria con una proyección de ingresos récord para este año, impulsado por viajeros que buscan desconexión total. Descubre los tres enclaves latinoamericanos que redefinen la aventura.
Hay un renovado interés por la exploración de destinos, acompañado de la necesidad de viajes y vivencias con inmersiones en la naturaleza, que logra que el turismo de aventura tenga nuevos adeptos. Tan es así que las proyecciones señalan que pasará a los $994 mil 630 millones de dólares en 2026, y casi el doble en 2034, según reportes de Fortune Business Insights.
Por supuesto, que las redes sociales contribuyen al crecimiento. Aunque la reputación online es parte de las decisiones, pues el 80 % de los viajeros confían en las reseñas de otros usuarios en plataformas de reservas, de acuerdo con TrustYou.
En busca del equilibrio
Sin embargo, hay interés por el bienestar físico y mental que generan los viajes en la naturaleza. Hay un gran segmento de turistas que apunta por este tipo de actividades, de entre los 30 a 50 años, suelen viajar en pareja, ya que gustan de compartir aventuras.
Así que si estás listo para emprender una nueva odisea y descubrir nuevos horizontes, Latinoamérica tiene mucho que ofrecer. Descubre:
1- La otra ciudad perdida en Choquequirao, Perú
Se le denomina como la hermana de Machu Picchu, por su similitud arquitectónica. Es para intrépidos caminadores, pues sólo se puede acceder a pie. Debido a que es lejana, se encuentra bien conservada y le brinda un halo de misterio. Su atracción principal son las Llamas de Piedra, singulares por sus incrustaciones de piedra que representan llamas y no se encuentran en ningún otro sitio inca. También tiene el cementerio y Ushnu, la plataforma ceremonial escalonada.
La ruta para llegar requiere de un desafiante trekking de cuatro a cinco días para recorrer 60 kilómetros, ida y vuelta. Incluye pronunciados descensos hacia el cañón del Apurímac y obvio ascensos exigentes hasta las ruinas. Recientemente fue reabierta la ruta; de abril a octubre, se considera la mejor época para visitarla.
2- Arenas doradas del Parque Estatal Jalapão en Brasil
Se trata de dunas surrealistas de color dorado anaranjado que se alzan silenciosas e imponentes sobre la sabana del Cerrado, salpicadas de fervedouros cristalinos; piscinas naturales en las que flotarás sin esfuerzo gracias a la resurgencia (presión subterránea). Entre los más populares se encuentra el Fervedouro Bela Vista y Buriti con forma de corazón, conocidos por su belleza.
En el mismo parque encontrarás Cachoeira da Velha, una cascada con una poderosa caída con forma de herradura. En su playa cercana podrás refrescarte. Lo ideal es visitarla entre mayo y septiembre, ya que las carreteras son más transitables.
3- Esteros del Iberá, en Argentina
Son considerados uno de los humedales de agua dulce más grandes del mundo, únicamente superado por el pantanal brasileño. Gracias a un ambicioso proyecto de reintroducción de especies silvestres, se han convertido en un ejemplo de éxito mundial en conservación, y actualmente son uno de los mejores lugares de Sudamérica para observar una increíble variedad de animales en su hábitat natural. Podrás ver capilares, caimanes yacaré, oso hormiguero gigante, jaguares, venados de los pantanos, monos aulladores, jabirus, entre otros.
La forma más inmersiva de explorarlos es en pequeñas y silenciosas embarcaciones que navegan entre las lagunas, canales estrechos, facilitando estar con la fauna. Hay safaris nocturnos para ver animales depredadores bajo un cielo estrellado. En el verano te espera con exuberantes paisajes verdes y vegetación flotante.


