3 destinos espirituales en Asia
El rápido aumento de los problemas de salud mental, la soledad y el estrés en la vida urbana ha llevado a las personas a buscar consuelo y sentido a través de la espiritualidad. Viajar es considerado una herramienta para incorporar estas prácticas a la vida diaria.
Una vertiente más de las travesías con propósito. Si bien a menudo se agrupa con el turismo religioso, y el espiritual es fundamentalmente diferente: Se centra en el viaje interior y el desarrollo personal del individuo.
En auge
El turismo espiritual implica visitas a lugares sagrados, retiros y experiencias para el crecimiento personal, ceremonias e incluso conexión con el patrimonio cultural. De hecho, se prevé que para el 2030 el turismo espiritual alcance los $671 mil 900 millones de dólares, según cifras de Hotelagio.
Premisas principales
De acuerdo con un estudio publicado por Journal of Destination Marketing & Management, se centra en seis pilares:
- Transformación: El objetivo es regresar del viaje como una persona con una nueva perspectiva de la vida.
- Sanación: Se busca encontrar alivio del estrés, la ansiedad o las cargas emocionales.
- Ubicación: Genera una atracción por lugares con una palpable sensación de paz, autenticidad y belleza natural.
- Trascendencia: Implica vivencias que van más allá del yo, conectando con algo superior, ya sea el universo, la naturaleza o un poder supremo.
- Escape: La motivación es una desconexión de las presiones de la vida urbana moderna, las largas jornadas laborales y la sobrecarga digital.
- Conexión: A diferencia del culto estructurado del turismo religioso, se trata de una sensación personal y subjetiva de conexión con lo divino o un reino espiritual.
¿Dónde encontrarlos?
Asia es una región que puede llevar a este tipo de travesías significativas, donde los viajeros priorizan la inmersión espiritual y cultural con experiencias regeneradoras. Disfruta de profundas vivencias en cualquiera de los tres destinos que hemos seleccionado en INVERTOUR para ti:
1– India, fusiona tradiciones ancestrales e infraestructura moderna:
Explora los nuevos circuitos de peregrinación como la Misión Manaskhand Mandir Mala, que conecta 48 templos de la región de Kumaon en un recorrido estructurado que facilita la visita a los sitios sagrados.
Visita Bodh Gaya, en Bihar, el lugar donde Buda alcanzó la iluminación bajo el árbol Bodhi, por lo que es uno de los sitios de peregrinación budista más importantes del mundo.
Sumérgete en retiros de meditación y yoga en Rishikesh, enclavada en las faldas del Himalaya, a orillas del río Ganges. Phool Chatti Ashram es famoso por sus encuentros intensivos y el Himalaya Yog Ashram, ofrece un detox con yoga y prácticas ayurvédicas.
2– Tailandia, encontrarás que “la sanación es el nuevo lujo”, con enseñanzas cuidadosamente centradas en la renovación personal y la inmersión cultural:
Embárcate en un viaje de sanación en una de las cinco rutas del Cocreador de Tailandia. En Nakhon Phanom disfruta de rituales basados en la fe a lo largo del río Mekong y en el Parque Nacional Khao Sok adéntrate en un santuario que logrará que goces de una profunda renovación en plena naturaleza que ofrece hospedaje en cabañas flotantes en el lago Cheow Lan.
Adéntrate en un tour cultural en zonas como Thai Plum Village en Khao Yai, que integran meditación, masaje tailandés tradicional o prácticas curativas locales.
En Koh Samui, accede a un viaje de sanación de chakras de siete días o un retiro de despertar crudo que combina nutrición vegana con meditación profunda.
3– Japón, te llevará por la espiritualidad estética, que se centra
en descubrir lo divino a través de la naturaleza y el silencio.
La isla de Shikoku, es el hogar del famoso Shikoku Ohenro, una ruta de peregrinación circular de mil 200 kilómetros que conecta 88 templos sagrados asociados con el monje budista Kukai. Puedes participar sólo en un tramo, en una excursión guiada en bicicleta y relájate en un Dogo Onsen dentro de sus aguas termales.
Participa en un retiro zen en Kioto, la vivencia incluye meditación ninja zen que utiliza técnicas de respiración y movimiento con una espada de madera. O acude a rituales de purificación en la cascada Takigyo.
Vive la experiencia Shukubo, que permite pasar la noche en un templo en el monte Mitake, para participar en sus oraciones matutinas, sesiones de meditación, ceremonias y comidas elaboradas con productos locales.





