Fragonard, aromática experiencia francesa

Comparte
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Los perfumes siempre han sido un básico para hombres y mujeres. Se busca algo que nos represente a través de un aroma y que vaya con nosotros. Es básicamente la huella olfativa que queremos dejar en los lugares por donde pasamos. Si quieres conocer algo diferente, y muy francés, atrévete a descubrir un lugar que cambiará tu percepción acerca del proceso de creación del perfume así como lo que, por consecuencia, de verdad significa elegir un aroma que te identifique a donde sea que vayas y por el que serás recordado.

cabeza-glam-may2019

La Perfumería Fragonard nació en 1926 gracias a Eugène Fuchs, amante de la magia del perfume, y quien decidió crear su propia empresa cuyo nombre otorgó en honor al famoso pintor Jean-Honoré Fragonard, como homenaje a la hermosa ciudad de Grasse, la cual lo recibió junto a su familia.

La creación se lleva a cabo en sus fábricas ubicadas en Èze y Grasse, y donde combinan métodos tanto tradicionales como modernos para generar fragancias inolvidables para el olfato humano. En París también cuentan con diversos museos gratuitos, el más grande se encuentra en Haussmann, a unos pasos de la Ópera Garnier. A tu llegada bajarás al sótano y te adentrarás en un ambiente de fábrica del siglo XIX con máquinas de destilación de cobre, donde podrás descubrir la historia de este emblemático accesorio, sus elementos básicos, así como los diversos métodos y secretos para su creación.

Posteriormente, conocerás la pirámide de notas sobre la que se crean las fragancias y podrás descubrir más sobre la evolución de este objeto de lujo indispensable para el humano. Por medio de fotos, ilustraciones y una colección de exquisitos objetos antiguos viajarás a través del tiempo para conocer más acerca de la historia del maravilloso mundo del perfume y su elaboración.

Al final del recorrido, en su tienda, además de encontrar sus productos artesanales pondrás en práctica lo aprendido para así distinguir las notas de sus tradicionales y elegantes perfumes de botella dorada, que por cierto me han parecido espectaculares, y que curiosamente no se venden en frascos de cristal debido a que Fragonard descubrió que así protegía al perfume contra tres enemigos principales: la luz, la humedad y el calor lo que permite preservarlos hasta por ocho años a diferencia del vidrio que sólo pueden ser tres años máximo.

Belle de Nuit

Es su perfume best seller desde 1946, el cual contiene mirabilis o dama de la noche, una flor que le da ese toque especial a la fragancia y a quien la usa.

Los recorridos guiados son gratuitos y hay opciones de idiomas, además abren los 365 días del año. La visita a cualquiera de sus instalaciones es sin duda educativa por lo que resulta una actividad sumamente interesante y diferente que te permite un vistazo a los secretos del arte francés en cuanto a la fabricación del perfume se refiere.

Fragonard,

Por tres generaciones, ha crecido siguiendo la línea estipulada por su fundador. Los precios son de fábrica y no hay intermediarios en el proceso de compra. Los perfumes, cosméticos y jabones se pueden adquirir en sus fábricas de la Costa Azul; en museos y tiendas en París, aeropuerto París-Charles de Gaulle o de Niza y la boutique de Milán. Tienen productos para mujer y hombre e incluso para aromatizar el hogar.

El Museo del Perfume-Fragonard, sin lugar a dudas, debe ser un must en tu próxima visita a la Ciudad de las Luces, porque seguramente te brindará una inolvidable y aromática experiencia francesa.


También te puede interesar:

Un día en París

Hospedajes increíbles de película


Comparte
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •